Despegues y aterrizajes breves


 

Una de las claves técnicas que distingue el C-27J es la capacidad para aterrizar en pistas cortas (despegues y aterrizajes cortos STOL, por sus siglas en inglés) y en pistas no pavimentadas, características esenciales para realizar misiones con éxito en el terreno vasto de la región latinoamericana, bajo cualquier condición climática.


El C-27J puede aterrizar en casi todas las superficies: nieve, arena y suelo blando menor a CBR 4 (el índice de penetración California es uno de los métodos más usados para medir el sistema resistente de pistas no preparadas y el suelo que hay debajo de estas). Además, puede despegar de una pista no preparada con menos de 500 metros de largo y aterrizar allí, distancia mucho menor que otros competidores en su categoría. Aparte, la aeronave posee la mejor maniobrabilidad terrestre en comparación con otras aeronaves de transporte militar, una cualidad que le permite acceder a una gran cantidad de campos de aviación y pistas en todo el país. El ancho mínimo de la pista para realizar un viraje de 180° debe ser 12,1 m.


Hay varias características únicas del sistema que proporcionan la sorprendente capacidad STOL del C-J27. En primer lugar, la aeronave está equipada con un tren de aterrizaje y un sistema de frenos que están optimizados para pistas no preparadas. En segundo lugar, las dimensiones del diseño aerodinámico de la aeronave y las aviónicas avanzadas de a bordo le permiten a la tripulación optimizar el perfil de vuelo tanto en la aproximación como en el despegue.


El C-27J tiene una velocidad de ascenso equiparable a la de una aeronave de 4 motores (C-130J) y el tiempo que tarda en ascender a 10 000 pies es tan solo 6 minutos.


En el acercamiento, la aeronave tiene las mejores capacidades de descenso pronunciado en comparación con otras aeronaves de transporte militar (4000 pies/min.). Las 16 ventanas de la cabina otorgan una mejor visibilidad a los pilotos mientras que la visibilidad externa de las aeronaves que son competencia no permiten un acercamiento ni maniobras pronunciadas.


Es más, la ausencia de limitaciones específicas de diseño, así como los motores potentes de la aeronave, permiten que realice despegues y aterrizajes pronunciados. En pocas palabras, la aeronave puede comenzar a rotar/ascender de inmediato sin ninguna restricción o temor de tocar la cola. En el despegue, las aeronaves de la competencia pueden empezar a rotar/ascender sólo después de volar a una cierta altura recorriendo unos metros sobre el suelo, lo que aumenta la longitud necesaria de la pista libre de obstáculos.

 


Ver Video: Despegues y aterrizajes cortos (STOL) del C-27J

 

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